Sunday, 24 Jan 2021

UN LEGADO QUE SE CONSERVA: MUSEO DEL SAQUE GEKKEIKAN OKURA 月桂冠 大倉

El nombre Gekkeikan Okura (月桂冠 大倉), compuesto por dos palabras. La primera, Gekkeikan, la cual contiene tres kanjis:
月luna
桂 Arbol aromático
冠 Corona
Estos, en conjunto, tienen el significado de corona de laureles.
Por su parte, la palabra Okura contiene dos kanjis:
大 gran
倉 almacén
Estos, en conjunto, forman el significado de gran almacén.
De aquí que el nombre del museo tenga el significado de el Gran Almacén de la Corona de Laureles.

This photo of Gekkeikan Okura Sake Museum is courtesy of TripAdvisor
Este nombre tiene una lógica propia, porque de la misma manera que esta clase de corona conecta todos sus laureles (formando una figura excepcional)…

Este museo ha logrado conectar de manera armónica varios legados de Japón. Esto es lo que me gustaría presentar aquí para el que lo desee pueda apreciarlo por sí mismo en algún momento de su vida si se le da la oportunidad. Los legados son…
1. El pasado y el presente de la historia de Japón
2. El proceso para la elaboración del saque

1. El pasado y el presente de la historia de Japón: Visitando los alrededores del museo
Para entender la razón no más hay que tomarse el riesgo de llegar a pié al museo. Para eso pueden buscar la estación más cercana del tren. Se pueden tener dos opciones: Kangetsukyo o Chushoujima y con un mapa (o si se tiene acceso a google maps), los visitantes pueden ir adentrándose, a medida que dan sus primeros pasos, a varios siglos atrás, cuando Kyoto era la capital de este país y se llamaba Edo, y en particular a Fushimi (el distrito en donde se encuentra el museo) el cual era en ese entonces un centro político, cultural y económico.

Mapa de acceso.
Al bajarse de algunas de estas estaciones, (o también si llegas en otros medios), es probable que lo primero que se vea sea el Rio Uji, el cual era el medio para transportar el sake preparado aquí a la ciudad de Osaka, (ya que por estos sectores había un importante puerto). Después de varios minutos caminando hacia el museo es fácil observar un canal que fue usado para proteger un castillo en esa época y que en la actualidad se usa para hacer paseos a sus alrededores en pequeños botes y poder observar los sakuras que florecen en temporada de primavera a finales de marzo y comienzos de abril.

Y al adentrarse mucho más, se van a encontrar seguramente con las fábricas de sake que aún se encuentran en el sector. Allí, la historia de Japón también revive porque cuando la capital del país pasó de Kyoto a Tokyo, (1868 aproximadamente) muchos comerciantes se fueron del lugar; sin embargo, algunos comerciantes permanecen en la actualidad. Se puede percibir su presencia cuando al pasar observar grandes construcciones hechas de madera, de un color café oscuro porque fueron quemadas, para que al llover no fueran a dañarse con el agua.

De aquí que estas construcciones en su exterior se hayan conservado por tanto tiempo. Además se pueden reconocer porque si se va en horas laborales es muy posible que se pueda apreciar un olor agradable (como a vino suave) que procede de los interiores de las fábricas de saque, donde los trabajadores mantienen viva la tradición y hacen como si hubieran detenido el reloj de la historia.

1. El proceso para la elaboración del saque: Reviviendo la historia desde el interior del Museo de Saque Gekkeikan Okura
El Museo del Saque, en su interior, se puede dividir en cuatro partes.
a. La zona de bienvenida
b. El salón donde se explica cada fase para la elaboración del saque
c. El salón donde se encuentra objetos relacionados con la cultura del saque
d. La zona de degustación.

a. Zona de bienvenida.
Apenas llegas al museo te encuentras con una agradable sorpresa: es un pequeño recordatorio de una muestra de saque hecho en el sector mismo.

Y mientras vas observando el lugar empiezas a percibir un salón decorado en al estilo clásico japonés mientras escuchas el sonido de personas (grabación) trabajando. Estos cantos eran los que ayudaban a organizar el horario de trabajo, (además de hacerlo seguramente más agradable).

Antes de pasar a la siguiente zona te encuentras con una pequeña fuente con agua limpia y pura, con unas pequeñas tacitas que invitan a refrescarte un momento y percibir el paisaje que te atrapa en el tiempo.

b. En el salón donde se explica cada fase para la elaboración del saque
Este está distribuido de una manera organizada y clara para el visitante. Cada sección tiene en la parte de adelante una inscripción con el nombre de la fase para hacer el saque, tanto en idioma Japonés como en inglés. Ahora bien, si no se sabe alguno de estos idiomas, hay unas fotos describiendo el proceso, complementado con utensilios originales usados por los trabajadores en esa época. Todo esto hace revivir un pasado que cobra vida a medida que se sigue por esta sala. La totalidad de pasos son siete, que van desde lavar el arroz y sumergirlo en el agua (paso uno) hasta la extracción del saque (paso siete). A continuación se muestran algunas fotos del lugar. Vale la pena visitarlo.

c. El salón donde se encuentra objetos relacionados con la cultura del saque.
El saque no solamente es una bebida sino que hace parte de la cultura de Japón, de su gente, de sus eventos. Por eso, en esta parte se pueden observar elementos que se han relacionado con la cultura del saque. Como las distintas presentaciones de las botellas y barriles en donde se ha vendido, o los símbolos que posiblemente se relacionaron con las diferentes marcas de saque.

d. La zona de degustación. Al final del recorrido, se encuentran unos japoneses muy amables (como ya es costumbre en Japón). Con una sonrisa y vestidos traje azules y blanco, los cuales no solamente invitan a tomar una pequeña degustación de tres clases de saque, sino que hacen una breve explicación acerca de la bebida. Si es de tu agrado algo de lo que probaste, puedes ingresar a la tienda contigua y comprar directamente el saque, en el caso de que tengas un eventos personal y quieras usarlo, o puedes comprar un omiyage, (recordatorio) para alguien que desees.
Cuando sales del Museo te das cuenta que la historia vive, y que los japoneses desean que así sea, porque posiblemente se puede encontrar a alguien dibujando este museo que acabaste de visitar. Es muy probable que estos artistas hayan decidido retratar este lugar porque sienten cómo en este se sigue viviendo su pasado, su legado, sus antepasados. La invitación es a que las personas que así deseen puedan sentir algo parecido a estos artistas.

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